IRLANDA EUROPA

IRELAND: Luck of the Irish

Como ya habéis podido ir viendo por Instagram, la semana pasada nos fuimos a Irlanda. Un país mágico donde además de quedarte sin palabras por todo su paisaje, dicen que es aquí donde nació Halloween… Así que ha sido INCREÍBLE pasar estas fechas allí.

Nunca antes había estado en Irlanda, pero mi pareja y su familia sí, así que ahora que volvimos y al tener sólo cuatro días, hicimos un recorrido bastante rápido para que yo pudiese conocer la esencia de este territorio.

 


DÍA 1: VUELO + DUBLÍN


 

El sábado a primera hora cogimos el vuelo Barcelona-Dublín con Ryanair. No soy muy fan de esta compañía, los que me conocen personalmente ya saben porqué, pero esta vez tanto la ida como la vuelta fue estupendamente.

Una vez aterrizamos, nos pasó a buscar una furgo de Europcar que nos llevó a su central para alquilar un coche. Irlanda es un país donde tienes que perderte entre carreteras, parar en pueblos, conocer a gente y moverte de punta a punta de la isla. Así que sin duda, la mejor opción es alquilar un coche. Aunque también tengo que decir que no es nada fácil… Acostumbrarse a conducir por la izquierda es todo un reto!

Antes de ir al centro de Dublín, nos acercamos al hotel a dejar las maletas y nos encontramos con una sorpresa: el hotel era UN CASTILLO. Sí si, literalmente un castillo medieval, el Clontfarf Castle Hotel. Fue súper curioso ver como habían conservado las paredes, las armaduras, banderas, etc. Y además, todo decorado de Halloween, hasta el último detalle. Aunque estaba situado fuera de la ciudad, mereció la pena pasar una noche allí (y más si viajas con coche, que en un momento llegas al centro).

clontarf-castle-hotel-dublin-ireland-crexans

clontarf-castle-hotel-dublin-ireland-crexans

Cuando dejamos las maletas, pusimos rumbo al centro de Dublín.

 

Entre una cosa y la otra ya era la hora de comer, así que fuimos al primer restaurante que vimos al salir del coche y fue una gran elección. Se llama Gallaher & Co Bistro & Cafe, en el 16A D’Olier St, muy cerca del Trinity College. Hicimos un brunch delicioso por un precio bastante asequible.

bistrot-cafe-dublin-ireland-crexans

Cuando terminamos, nos dirigimos al Trinity College y allí me enamoré. Los edificios, los jardines, la bicicletas, las puertas… Todo en su conjunto parece que estés dentro de una postal.

trinity-college-dublin-ireland-crexans trinity-college-dublin-ireland-crexans

Con todo esto ya se hicieron las 4pm, así que antes de que cerraran la Old Library nos pusimos a hacer cola. Por suerte fue bastante rápido y en unos minutos ya estábamos dentro. SIN PALABRAS. De los mejores sitios donde he estado nunca. La Old Library, además de ser dónde guardan el célebre Libro de Kells, uno de los manuscritos más antiguos del mundo, es un paraíso por su arquitectura, su techo, la escalera inicial, las esculturas, las altísimas estanterías… Joan y yo nos quedamos embobados mirando hacia arriba sin poder parar de fotografiar cada rincón. Aunque tenemos que decir que NINGUNA de estas fotos que os enseñamos transmite la grandiosidad y preciosidad del lugar.

Old-library-dublin-ireland-crexans old-library-2-dublin-ireland-crexans

Cuando terminamos salimos a pasear por sus calles principales llenas de gente. Cogimos Dame St y nos sumergimos en la masa de gente. Unas calles más adelante, giramos a la izquierda, subiendo por Church Ln hasta llegar a la estatua de Molly Malone, conocida también por In Dublin’s Fair City, una canción popular de Irlanda que se ha convertido en el himno no oficial de Dublín, y a la St. Andrew’s Cathedral.

molly-malone-dublin-ireland-crexans

Seguimos perdiéndonos entre calles hasta llegar al George’s Street Arcade, el mercado más antiguo de Europa. En su interior se acumulan puestos, pequeñas tiendas y bares. No es gran cosa pero sí que su arquitectura de ladrillo rojo la hace muy bonita.

Con todo esto ya oscurecía, así que decidimos dirigirnos a The Church, una antigua iglesia convertida en pub. Cruzamos en puente y a tan solo un par de calles la encontramos. Es de los lugares que más me fascinaron de la ciudad. Conserva toda la estructura (y hasta elementos clave, como un órgano) pero con una barra central desde donde sirven todo tipo de cervezas y a su alrededor mesas y mesas. Nos encantó. Además de pub también hay zona de restaurante y nightclub, así que no lo dudéis e id a visitarlo.

thechurch-ireland thechurch-ireland-crexans thechurch-ireland-crexans

Cuando ya fueron las 8-9pm, y después de un par de cervezas, volvimos a cruzar el puente para adentrarnos en la zona con más ambiente de la ciudad: Temple Bar. Allí nos perdimos por las calles peatonales abarrotadas de gente disfrazada y con jarra en mano. Es un ambiente especial que hay que vivirlo.

bridge-dublin-ireland

temple-bar-dublin-ireland-crexans

Resumiendo, en Dublin no hay mucha cosa por ver sino que hay que vivirlo. Uno se tiene que perder entre sus calles, enamorarse de las tiendas, los pubs, los colores y su arquitectura tan característica. Sin duda es un buen lugar para ir con amigos y pasar un gran fin de semana.

 


DÍA 2: GLENDALOUGH + KILKENNY + LIMERICK


 

Al día siguiente nos dirigimos al Condado de Wicklow, concretamente a Glendalough, conocido también como el “Valle de los Dos Lagos” (a unos 40km de Dublin). Dejamos el coche en el primer aparcamiento y empezamos nuestra ruta a pie. Hay distintas rutas que puedes hacer según el tiempo o los km que quieras caminar. Nosotros optamos por una fácil (creo recordar que era la amarilla) que te llevaba a ver los dos lagos pero sin dar la vuelta entera.

Pasamos por el monasterio, la famosa torre redonda, la puerta, etc., hasta llegar al primer lago, el pequeño. Es muy bonito y más en otoño cuando puedes ver toda la gamma de colores marrones, amarillas y rojas. El camino es muy plano, apto para todo el mundo. Y andando andando, dejando el primero atrás, llegamos al segundo lago: el Upper Lake. Oh, ¡qué estampa! Es una MARAVILLA de lugar. Parece sacado de una postal. Un lago inmenso rodeado de grandiosos árboles, cada uno de una tonalidad distinta, que hacen que te sientas muy muy pequeño e insignificante. Además, si llegas por el camino desde el lago pequeño, en esa orilla hay tres piedras donde, con un poco de equilibrio –como hizo Joan-, o llevando botas de agua –como hizo una familia ya experta-, puedes adentrarte e inmortalizar el momento como si estuvieses andado por encima del agua. Es increíble. Junto con los acantilados que explicaré a continuación, es lo que más me gustó de Irlanda.

glendalough-ireland-crexansglendalough-ireland-crexans

Después de parar media hora a tomar un café en una pequeña cafetería situada junto al Upper Lake, volvimos a coger el coche rumbo Kilkenny, la ciudad más pequeña del país, conocida también como la “Ciudad del Mármol”, debido a que mucho de sus edificios están decorados con piedra negra.
Allí visitamos el famoso Castillo de Kilkenny. Es muy bonito por su arquitectura y su localización junto al río. Desviarse expresamente de la ruta para visitarlo tampoco lo recomendaría, pero sí que si viene de paso merece la pena pararse un ratito y entrar. Coincidió que justo ese día hacían un mercado en la calle, así que paseamos un poco por las tiendecillas y ¡nos hicimos amigos de unas alpacas! Muy graciosas.

kilkenny-castle-ireland-crexans

alpacas-kilkenny-ireland-crexans

Seguimos la ruta hasta llegar ya de noche a Limerick, una ciudad situada a orillas del río Shannon. Paseamos un poco por la ciudad, aunque ya estaba todo cerrado, y cenamos en Glen Tavern, una taberna muy autentica donde comimos fish and chips/lasaña y postre por unos 12€ por cabeza. El personal muy atento, comida deliciosa y música en directo. Me encantó ese lugar.

glen-taver-limerick-ireland-crexans
Nos alojamos en el Hotel Strand. Un hotel moderno, unas habitaciones muy grandes, limpias y con unas vistas preciosas del río.

strand-hotel-limerick-ireland-crexans

 


DÍA 3: CLIFFS OF MOHER + GALWAY


 

Al día siguiente nos levantamos muy temprano porque nos esperaba una hora en coche hasta llegar a los Cliffs of Moher (acantilados). Quisimos plantarnos allí a primera hora para no encontrar gente y… ¡LO CONSEGUIMOS! Llegamos a las 9h, compramos la entrada (6€ adultos y 4€ los estudiantes y seniors +65) y nos acercamos a uno de los paisajes más increíbles que he visto en mi vida.

cliffs-of-moher-ireland-crexans
Mi pareja ya había estado años atrás en verano y recuerda caminar por allí abarrotado de gente, esperando turno para hacerse fotos. En cambio, esta vez estuvimos SOLOS. No había ni una persona más, excepto los trabajadores de allí, hasta que pasada media hora, cuando llegó el primer autocar de turistas… Aún así se podía estar tranquilamente. Fue una experiencia increíble gozar del silencio, escuchar las olas como rompían contra las rocas, el viento y nosotros.

*Recomendación: vigilad el calzado que lleváis porque el suelo resbala MUCHO.
Después de embobarnos un rato más, cogimos el coche y pusimos rumbo a Galway. Sin embargo, a más o menos medio camino, paramos en Kinvara, un pueblo pesquero monismo con casas de colores. Hicimos un chocolate caliente con nubes en Gentian Café. Por fuera no parece nada del otro mundo, pero en su interior encontraréis dulces de todo tipo y un lugar muy acogedor.

gentian-cafe-ireland-kinvara-crexans

kinvara-ireland-crexans

Seguimos hasta llegar a Galway! Antes de adentrarnos en la ciudad, nos desviamos para ir al hotel ya que, al tener coche, lo pudimos coger en una urbanización a las afueras de la ciudad y acertamos de pleno! No era un hotel sino un Bed & Breakfast, concretamente el First Green Bed and Breakfast. Es la casa de un hombre encantador, un irlandés autentico, donde tiene habilitada la planta de arriba con habitaciones preciosas y baños privados. Las vistas, cada detalle de la decoración, TODO era perfecto. En breves colgaré un post hablando exclusivamente de este Bed and Breakfast con un vídeo incluído porque es SUPER recomendable.

first-green-bedandbreakfast-galway-ireland-crexans

Una vez en Galway, como ya era mediodía, entramos en Maxwells, un restaurante donde comimos una hamburguesa la mar de buena a un precio razonable. Y empezamos la tarde paseando por Eyer Square, donde había decenas de grupos de estudiantes reunidos sentados en el césped.

eyer-square-galway-ireland-crexans

Luego bajamos hasta el puerto y lo recorrimos, bordeándolo hasta llegar al Spanish Arch. Allí nos sentamos y vimos cómo las gaviotas se apropiaban de el lugar. Parecía como si se colocaran a propósito para que les hicieses fotos. Cuando nos cansamos de mirarlas, continuamos caminando hasta cruzar el puente y dirigirnos hasta la catedral. No es de las más bonitas que he visto pero si que merece la pena acercarte.

galway2-ireland-crexans

spanish-arch-ireland-galway-crexans

galway3-ireland-crexans

cathedral-galway-crexans
Y para terminar, nos dirigimos a la calle central de Galway: Shop St. La caminamos arriba y abajo parando en casi todas las tiendas hasta que nos adentramos en Spanish Arch Pub. Un pub lleno de ambiente donde nos tomamos un par de cervezas al ritmos de música celta en directo! Uno de los mejores momentos del viaje!galway-ireland-crexans

spanish-arch-pub-galway-crexans
Más tarde, nos fuimos un par de edificios hacia arriba y entramos en Il Folletto, un restaurante italiano donde nos zampamos una pizza buenísima para cenar!

 


DÍA 4: ATHLONE + CLONMACNOISE + VUELO


 

Nos despertamos al día siguiente en la habitación de ensueño, unas vistas preciosas y… Lo que nos sabíamos era que nos estaba esperando un desayuno 100% irlandés IMPRESIONANTE. Nunca antes habíamos comido TANTO en un hotel ni en cualquier sitio para desayunar. Además nos acompañó Rocky, el cocker americano que vigilaba la casa. Más bien, ¡el rey de la casa! Una monada de perro, super bien educado, que me hubiese llevado para Barcelona sin dudarlo. ¡Qué encanto!

irish-breakfast-first-green-galway-crexans

Con la barriga llena/a punto de explotar, empezamos nuestro último día en este gran país. Cogimos el coche y pusimos rumbo a Clonmacnoise, otro de los top 10 de Irlanda. Cuando estábamos a punto de llegar, paramos en un pueblo, Athlone que nos recomendó el anfitrión del hotel. Muy bonito. Cruza un río por medio donde los puedes coger y realizar un crucero vikingo que dura 75min. Aunque nosotros no lo hicimos… Era demasiado tiempo y quisimos continuar hacia Clonmacnoise.

AHTLONE-ireland-crexans

viking-tours-athlone-ireland-crexans
Para mi, lo mejor de ir a Cloncmacnoise es la carretera que te lleva hasta allí. Una carretera súper estrecha, donde muchas veces sólo pasaba un coche, con casas increíbles a cada lado, todas ellas decoradas de Halloween a su manera… Me encantó.
Y Clonmacnoise también. Un conjunto monástico repleto de cruces celtas. Te transporta al pasado y puedes imaginarte cómo vivían hace años…

clonmacnoise-ireland-crexans

clonmacnoise-2-ireland-crexans

Para terminar, pusimos rumbo al aeropuerto, ya que cogíamos el avión por la tarde… Durante el camino nos despedimos de este fantástico país, dónde SEGURO que volveremos (falta por ver todo el norte de Irlanda), recordando cada paisaje y sus colores…

Me he enamorado de Irlanda y la recomiendo 300%. Pero eso sí, más días de los que hemos tenido nosotros para poder recorrer tooooodo el país de punta a punta, parando cuando te apetezca y pudiendo hablar con la gente, escuchar sus experiencias… En definitiva, vivir la experiencia.

See you soon IRELAND.

[La semana que viene colgaré el VIDEO!!!]

EUROPA

You Recently Viewed ...

TOP 5: EUROPEAN DESTINATIONS

VIDEO: IRELAND 2016

Disqus shortname is required. Please click on me and enter it

LEAVE A COMMENT

CREXANS

Crexans nace de la ilusión y curiosidad que nos despierta el viajar, conocer mundo. A uno le apasiona fotografiar cada rincón y a otro investigar y empaparse de nuevas formas de vivir. En la vida lo más importante no es dónde llegas, sino las experiencias que vives durante el camino. Así que aquí estamos, dejando huella de nuestro trayecto.

INSTAGRAM @CrexansTravel

@crexanstravel

New title